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martes, 22 de mayo de 2012

Los Simpson y el cine

Cinefilia amarilla entre lo sutil y lo evidente


Hoy quisiera hablaros de un fenómeno que abarca varias generaciones, y que nos ha dejado huella como uno de los mayores hitos dentro de la cultura pop, y porque no, de la cultura en sí. Me refiero a los Simpsons. Estos norteamericanos amarillos de clase media que viven en el 742 de Evergreen Terrace ,nos han mostrado a lo largo de nuestra tierna infancia toda clase de disparatadas aventuras y estrambóticas situaciones, del mismo modo que concluían la mayoría de sus episodios con una cierta enseñanza, y sobretodo ternura.

                Bien, pues como he dicho, los Simpsons es una serie que probablemente hayamos seguido todos (quien más, quien menos), y la cual ha tenido un enorme éxito a lo largo del mundo. Bien.  Éste éxito es más que merecido, pues las desventuras de ésta tropa no sólo estaban dirigidas a niños. Conforme uno crece, se hace un adolescente, madura, y comienza a darse cuenta del mundo que le rodea, averigua que los Simpsons toman una postura crítica hacia la sociedad, hacia quienes gobiernan éste mundo, y hacia nosotros mismos. Es una serie cuyos guiones están elaborados conforme a capas. A distintas capas según el amplio marco de espectadores que puede llegar a tener. Una aventura sencilla para los niños, colores, actitudes, bromas que puedan atraerles, y un subtexto totalmente adulto, con cierta sátira y parodia hacia nuestra realidad. Y guiños, guiños que dentro de la sociedad adulta, están dirigidos a aquellas personas que probablemente tengan un interés en los programas televisivos más allá de lo banal. Es decir, los Simpsons también pueden ser vistos con un interés cultural a la par que lúdico.

                Todos habremos visto algún guiño que otro en los Simpsons a la cultura general; arte, literatura, política, música, y cine. Lo cierto es que la mayoría de éstos guiños son realmente sutiles, elegantes e incluso cómicos. De buenas a primeras se me viene a la mente la manera en la que el arte se venga de Homer en sus propias pesadillas. O cuando Barney trata de pagar unas birras con una fiel recreación en una servilleta de la Tarde de Domingo en la isla de la Grande Jatte de Seurat. En fin, éste episodio en concreto es una oda al arte contemporáneo. Pero también me acuerdo de la cantidad de guiños musicales que han plasmado estos springfieldianos, como el momento de los Solfamidas, y su clara conexión con la trayectoria y declive de The Beatles.


                De todos los guiños de los Simpsons, si ha habido algunos que realmente me hayan llamado la atención, guiños que realmente me han marcado; son los dirigidos a los cinéfilos. Mediante el cine en los Simpson, yo y toda una generación hemos experimentado lo que es realmente percibir un pequeño gesto de complicidad por parte de los guionistas, sin más intención que establecer contacto con el espectador , lo cual nos complace por poder estar compartiendo algo con la serie.  Los principales guionistas de los Simpson; George Meyer, Conan O’Brien y David Letterman admiten ser realmente cinéfilos, y sus huellas respecto al audiovisual no dejan a nadie indiferente. No sólo los guionistas son responsables de esto, sino que los animadores de la serie tratan normalmente de insertar las mayores referencias culturales posibles como (según ellos dicen)  una marca de estilo de la propia serie”. Por tanto, el resultado entusiasma a cualquiera que vea asiduamente este programa. Hemos visto homenajes a montones de películas y no sólo de la industria estadounidense contemporánea, que podría ser más comprensible, las referencias en los Simpson varían desde el cine mudo, hasta el cine de autor europeo (no olvidemos los guiños Ingmar Bergman, Buñuel, los Monthy Pyton, David Lean, François Truffaut …). Y es que es así, los Simpson son cinéfilos, es irrebatible.


                Tras ver de seguidas unas tres temporadas de los Simpsons, puedo asegurar  que la media de referencias cinéfilas de éstos va de 2 a 3 por episodio. La manera con la cual hacen una referencia sobre cine varía según la ocasión y el capítulo; Se podrían dividir esencialmente entre lo sutil y lo evidente, y a su vez subdividirse en otros aspectos. Todo ello más o menos hasta la 12ª temporada, a partir de la cual el cambio de estilo de la serie toma un giro obvio que hizo de muchos de sus fans sus detractores (añadan a un servidor), realizando unos guiños paupérrimos e ingenuos.

                Dentro de lo evidente, muchos de los episodios de los Simpson giran en torno a la parodia de una película. Mantienen una historia centrada en las aventuras y desventuras de éstos personajes, pero en ella integran una trama que nos hace recordar una película (normalmente un clásico) a la cual recurren constantemente. Ejemplos como éste están en: “Marge on the Lam”, basada en la célebre Thelma y Louise;   “Simpsoncalifragiliticexpiala(Annoyed grunt)cious”, extraída de Mary Poppins; “Cape Feare” de la aclamada Cape Fear o “22 shortfilms about Springfield” extrayendo icónicos momentos de Pulp Fiction. De igual manera, un guiño obvio dentro del estilo de ésta serie se trata simplemente de recrear un instante de otra película, sin disimular la referencia, de manera autoconsciente y divertida. Así vemos ejemplos como el episodio “Bart friend’s falls in love” en el cual la intro imita una escena de Raiders of the lost ark o el popular homenaje a Psycho de Alfred Hitchcock en el capítulo “Itchy & Scratchy & Marge”.  Pero por último, los homenajes más evidentes y no menos importantes y divertidos surgen de un formato de episodio propio de ésta serie con el único fin de parodiar sin más, me refiero a los conocidos especiales de Halloween (“Tree house of horror”) los cuales se hacen con la única intención de mostrar tres cortometrajes homenajeando el “fantaterror” clásico y algunos de los más importantes episodios de The Twilight Zone (En los límites de la realidad), una auténtica delicia para los amantes del género, e inagotable fuente de material para descubrir al respecto.


                Pero si de lo evidente de sus referencias cinéfilas somos capaces de disfrutar, no menos nos entusiasman sus guiños más sutiles, en los cuales descubrimos que “tú y yo lo sabíamos”, y que se están dirigiendo a todos aquellos que consideramos el séptimo arte algo más que una mera referencia “pop”.  Hay meras recreaciones de secuencias tan integradas con la propia historia que apenas somos conscientes de que se está realizando un guiño, por ejemplo, pocos hemos caído en que cuando Bart y Milhouse se peleaban por el número 1 de “Radiactivo Man” en la casa del árbol (“Three men and a comic book”) estaban homenajeando directamente a Saboteur  de Hitchcock. Otras son parodias repentinas, inesperadas dentro de la historia que saltan a una referencia totalmente cinéfila con la cual, aunque nos cueste creerlo, no todo el mundo capta el sentido; o ¿acaso todo el mundo reconoce el momento en que Homer es conducido por la vibración de un sofá-masaje más allá de nuestra dimensión (“Lisa’s Pony”) al igual que en 2001, A Space Odyssey?. Muchas de estas referencias son insertadas en ocasiones dentro de otro momento cinematográfico (e incluso a su vez, dentro de otro), situaciones en las cuales la sobresaturación momentánea de homenajes, puede hacer que se nos escape alguno; un ejemplo claro es el episodio “A Streetcar named Marge” que de por sí homenajea a  A Streetcar named Desire (Un tranvía llamado deseo), en el cual tenemos bastantes momentos cinematográficos que aluden tanto a The Great Escape (La gran evasión), como a The Birds, de el bueno de Hitchcock. Por no mencionar numerosos guiños que… bueno, merecería la pena desgranar con mucho tiempo, porque, por lo que he leído, éste episodio en concreto está bastante saturado.

                Por último sólo nombraré aquellas referencias que principalmente asociaría a los animadores de la serie que, como mencioné anteriormente, tratan de insertar algunos homenajes dando lugar a cierta duda, principalmente por lo costoso de su identificación (esto sólo lo he visto en series de dibujos como Los Simpson y Futurama). Estos aspectos están abiertos a debate, pero muchos de los homenajes sí resultan bastante plausibles y otros tantos sorprendentes. En “Bart of Darkness” observamos que mientras nos realizan un evidente homenaje a The rear window de Hitchcock, una de las imágenes que se suceden, puede pasarnos inadvertida,  es cuando Bart arrastra con un montón de cosas que se le han ido enredando en la escayola. Al parecer ese instante es muy parecido (el momento en el que se engancha un perro a todo el tropel) a Un chien Andalou de Buñuel y Dalí. Por otro lado he encontrado una controvertida imagen del episodio “Sideshow Bob last Gleaming” (El actor secundario Bob vuelve a las andadas), en la cual, tras caer del acantilado, Bob sale del agua y sacude su pelo. En ese instante hay varias coincidencias que apuntan a un paralelismo con La Sirenita de Disney; la forma del pelo junto a su color, su jersey con forma de “top” , al igual que Ariel… y una curiosa nube de fondo  con un par de protuberancias que recuerdan a las orejas de Mickey. Desde luego, obra de los animadores, pero; ¿cierto, o sólo una coincidencia?.


                Homenajes y mas homenajes, guiños y más guiños… es prácticamente imposible discernir todas las referencias implícitas (o ilícitas) en cada capítulo de ésta serie, no sólo en referencia al cine, sino a la cultura en general. Como dijo en su momento Matt Groening para la revista Time; “Hay ciertas bromas que no entenderás, salvo que hayas acudido a clases en la universidad”. Y es así, os animo a poner algo más de atención en esta serie y contrastar información en internet, porque os sorprendería saber cuánta cultura abarcan en sus episodios. Los Simpson han llegado a participar mediante sus pequeñas referencias en importantes debates sobre algunos teoremas matemáticos, por ejemplo. Así es esta serie, y así quedará para recuerdo de muchos de nosotros, eso sí, hasta la 12ª temporada, a partir de la cual el nivel fue cayendo en picado. Los Simpson que todos recordamos, que a todos nos han enseñado, son como la Biblia. Donde siempre descubres cosas, donde siempre obtienes nuevas interpretaciones, a donde hay que acudir cuando uno está desesperado, y sobretodo aburrido. Gracias a esta serie, donde el cine es una principal fuente de su inspiración, yo (y muchos de nosotros) hemos aprendido y descubierto mucho sobre el séptimo arte. Tened esto presente “todo lo que no sale en los Simpson, no merece la pena ser recordado”.

jueves, 17 de febrero de 2011

Feliz No-cumpleaños

¡Hola freaks! Hace un año ya que nos encontramos por primera vez, tras los goya, hablando del cine español. Hace un año, que ante el vacío existencial de entonces, decidí hablar de cine para llenarlo. Y vaya si lo hice. Ahora (cosas de la vida), me veo inmerso en distintos asuntos de gran interés, y he dejado de lado a mis tres o cuatro lectores durante mucho tiempo. Vaya blogger "de tres al cuarto". Eso no significa que haya perdido el interés por hablar de cine. Ojalá siempre me comunique con vosotros desde aquí e "intercambiemos opiniones" (por ahora no he tenido mucho éxito, mea culpa quizás).

Puede que no haya hecho llegar los artículos a la gente de manera adecuada. Lo que me gustaba era la idea de que se pudiese contestar a esas críticas que solemos leer en revistas como la Fotogramas, Scifiworld o Cahier du cinemà (por mencionar algunas), para que toda tesis expuesta no quede como un punto y final. Para evitar desde mi punto de vista, ver como los artículos se acaban cuando el crítico los escribe. Poder ver como se prolongan con opiniónes al respecto de lo escrito. No soporto las críticas-sentencia. Me resultaba muy atractiva esta posibilidad del blog. La interactuación.

En principio, he aprendido que la primera equivocación es resultado del entusiasmo. Las promesas. Uno escribe, se le agolpan las ideas, y por tanto hace promesas. Nunca se cumplen las promesas del todo. Un determinado estado de ánimo nos traiciona, y hablamos de proyectos que quizás no acabaremos. Os prometí reseñas (quizás este es el apartado más completo), os prometí críticas de trailers (apenas una), paradojas de proyectos no natos (nada, aunque tengo en la recamara), curiosidades, libros, cómics (ay... tengo tanto de que hablaros sobre este tópico). Vaya, me doy un 5 "pelao".

Bueno, comienza un nuevo año. No hablemos de promesas, hablemos de intenciónes. Intentaré por lo menos actualizar semanalmente el blog. Eso es lo mínimo. Por otro lado, procuraré que tanto reseñas como noticias no se centren únicamente en el cine, sino que abarcaré otros aspectos. Hablemos de cómics, cultura de masas, música, arte, libros, y porqué no, videojuegos. Procuraré publicar todo artículo que me propongáis/enviéis a Freaksducinema@gmail.com , y por último, recogere todos los apartados mencionados dándoles un poquito más de vidilla.



Empiezo otro año de cine, tras este aniversario fuera de fecha y de contexto. Espero teneros cerca a todos vosotros, Freaks du cinemà.

sábado, 23 de octubre de 2010

Rubber


Sitges calling...

Admito que no os he reportado todo cuanto vi en Sitges de manera cronológica, ni siquiera dentro de fecha. Bueno, pido discuplas de nuevo. El caso es que de igual forma vais a poder leer todo lo que visioné. Aunque sea con un poco de retraso. Pero lo prometido es deuda.

Esta película, Rubber, es la historia de una rueda de coche asesina, con poderes telepáticos. No, no es una broma. Tampoco es serie z. Si, el argumento inicial es hilarante, absurdo diría yo. Hasta el momento en que la ví, no pude convencer a nadie de que sería una buena película, yo creía esto por el trailer (que es increíble), las críticas suscitadas, y el apoyo que trajo desde Cannes. El caso es que su sinopsis creaba una barrera de prejuicios demasiado fuerte para derribar sin más argumentos, que "he leído que es buena". Debía verla para defenderla, y Sitges era el lugar y el momento perfectos para hacerlo.



Una vez vista; diría que Rubber no tiene una narrativa concreta (¿debe tenerla?), tampoco tiene estados dramáticos definidos (¿acaso los necesita?). No, Quentin Dupieux es un cineasta de autor, que quiere reformular la narrativa imperante en el cine comercial de Hollywood con esta película, eso si, con ironía. Bueno, por ahora espero que al haber oído la palabra "autor", comiencen a sucederse cambios en los molestos juicios a priori. Pues sigo, la película funciona a la perfección, pues ya en su prólogo perpara mental y espiritualmente a la audiencia para lo que van a ver. De buenas a primeras, sigue sorprendiendo pese a esta "advertencia inicial" el ver cómo comienza la vida para éste objeto, y cómo descubre la capacidad de destruir innata en todo ser (una rueda inclusive), y cómo, de un súbito lapso evolutivo, sofistica esta manera de acabar con las vidas de otros seres. De verdad, no estoy sobreinterpretando, pero apostaría a que la sala se quedó compungida por la manera en la que se refería a nosotros, al ser humano. Bueno, no se porqué estoy hablando de la película. No merece la pena hablar de ella. Aquí estamos ante un fenómeno. Un hecho que se llama "prejuicio", y hay que desmontarlo. Creo que puedo defender esta película una vez la he visto, repito que la sinopsis no lo es todo. Hay algo más detras de todo esto. No deberíamos anteponer una crítica a algo que suena disparatado, o irreal... porque el cine es irreal y disparatado. Pienso que es esencial tener claro esto último, para mí, construye la esencia misma de las películas. En cualquier caso, es impresicindible ver algo para hablar de ello, una crítica de algo que no existe en la mente del que está exponiendola, sencillamente no es nada, porque no hay nada de que hablar.

Dejo el debate medioabierto, y me centro en lo que me ocupa. Decir que el final concluye con un epílogo en esta ocasión, a modo de moraleja. Una moraleja para nosotros, los espectadores. Que por cierto, también aparecemos en la película. Pero bueno, repito, no diré más. Tenéis que verla.

lunes, 11 de octubre de 2010

Sitges calling...



Bien, no sé si se me habrá echado de menos. No creo, bueno, algún que otro desalmado en busca de lecturas aleatorias e inexpertas sobre cine quizás. Es lo mismo, a mis pocos lectores les saludo con el mismo cariño e ilusión con el que saludaría a millones de seguidores (bueno, ante eso huiría aterrado). Queridos míos. Mis cinéfagos. Mis freaks. Espero volver de la interzona para quedarme. Por lo menos lo hago con fuerzas. Con ilusión. Y con algo que pegará fuerte, y que espero que os guste.

¡ESTOY EN SITGES! (¿Estoy en Sitges?). Si, por fin se cumple mi sueño, mi ansiado delirio de la adolescencia temprana. Estoy por y para varios motivos. Primero, para disfrutar. Segundo, es largo de explicar. Y tercero, para informar. Para exponer a quienes se animen a subirse de nuevo a este irregular tranvía, todo el material que se presenta en este pequeño pueblo de en sueño, donde el cine fantástico, se hace real y por tanto, las historias reales, son inverosímiles y fantásticas. He aterrizado hace más bien poco. Aquí el clima es una delicia (el meteorológico tampoco está mal), hay freaks du cinemà por doquier. Están (me incluyo) por todos lados. Poblamos cada esquina habitable, hablando de cinematografía de género, culto, sci-fi, animación, etc. Comprando merchandising afín a sus gustos; Camisetas, cromos, estampas, juguetitos, gadgets, comics, posters… y por supuesto, películas de importación. Y lo más esencial… Viendo cine. Un cine magnífico, divertido, apasionante. Un cine que satisface el gusto de todo aquel gourmet del celuloide. Del que, en su amplio consumo de imágenes, necesita inexorablemente un momento para el universo de lo fantástico y su amplísima gama. Obviamente, un servidor, es uno de ellos.



Pues bien, retomaré mi habito comunicativo retratándoos, compartiendo y opinando sobre todo aquello que vea y oiga principalmente. Sobre toda experiencia que obtenga de este lugar en éste momento. Un camino que cerraré con una opinión final sobre lo vivido, y con el que espero ante todo, animaros a vivir esta increíble experiencia cinematográfica… y a ver cine, dicho sea de paso.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Vlad von Marvel

Para todos aquellos que se consideren seguidores de la franquicia de tebeos Marvel Comics, y aquellos que adoren el cine, y hayan degustado muchos clásicos de terror, como poco esta reseña no les dejará indiferentes. Eso seguro.

Muy dura fue la etapa de los 90 y principios del 2000, en la que la línea argumental de Marvel y sus personajes se perdió, se disolvió en tramas incongruentes, insípidas, sin sentido, y en algún que otro arco argumental ramplón (Vease Ongslauht, de X-Men). Algo que no pudo, por menos, tachar a esta gran editorial, de industria preocupada tán sólo del merchandicing, (que lo es) desinteresada por completo de obtener tramas e historias contundentes. Éstos ultimos años, un servidor, se ve realmente congratulado de la intención creativa desarrollada por la empresa de marras. Su apuesta por nuevos (y no tan nuevos) guionistas para desarrollar historias e incluso sagas, y cómo no, su incursión en el mundo del cine como productora de sus propios personajes (lo cual no ha dado un disgusto grave por el momento).
Dichas sagas se han preocupado de unir al multiverso Marvel en acontecimientos que de un modo u otro afectaban a todos sus personajes (Civil War, World War Hulk, Invasión Skrull...), y no digo que anteriormente no se hubiese hecho, pero estas sagas no sólo estan impregnadas de una nueva generación de creadores (guionistas, dibujantes, entintadores...), sino que sus nuevas formas de lanzamiento hasta ahora inexistentes (Civil War), su repercusión en todo el entramado Marvel, su realismo, y sus magníficas campañas (Civil War de nuevo... lo sé), hacen que sus seguidores hayamos confiado de nuevo en una nueva edad de oro de los comics.

Veo este ímpetu en una nueva saga dedicada ahora al grupo X-Force (no me detendré a hablar de ellos, consultad wikipedia mejor), una saga llamada Necrosha. Dicha aventura involucra ahora a la mayoría de mutantes del mundo Marvel, los cuales se ven atrapados en las garras de una villana que ha desatado toda una horda de vampiros con superpoderes. Si, vampiros y mutantes (¿no suena divertido?). El caso, es que la factoría de ideas ha planificado una campaña en la que sus clientes tienen la opción de escoger entre un número con una portada normal, al uso... O el mismo número con una portada cuyo diseño responde al de una película de terror del género vampírico.

Sí. La posibilidad de coleccionar esta saga con los clásicos del cine de vampiros reflejados en sus portadas no es más que otra pequeña estrategia de márqueting. Poco dice de la calidad del contenido. De momento. Pero hasta ahora, lo poco que os puedeo decir es que merece la pena echar un vistazo al resultado.











Si os han gustado, mirad el resto de ellas aquí.

lunes, 14 de junio de 2010

Círculo de Cinéfilos

Muy buenas Freaks du cinemà, aquí estoy de nuevo con la intención de proponeros un nuevo espacio (si creéis que he olvidado los anteriores, descuidad, en breves los volveréis a leer), un espacio en el que demos cabida a los libros. El Círculo de Cinéfilos. Creo que en el mundo del séptimo arte, las letras tienen una mayúscula importancia, no sólo para ilustrar a quienes son y serán futuros creadores de historias, sino para inspirar las propias imágenes que un libro podría tener. Millones y millones de páginas han sido plasmadas en el celuloide desde el nacimiento del cinematógrafo hasta nuestros días. Cuantiosos libros que han suscitado muchas de las películas que nos han hecho reflexionar, o directamente divertirnos. Por esto, quiero dedicar un espacio a la literatura (novela, ensayo, novela gráfica, comic...). Quiero comentar (os) y que me comentéis, diversas cosas acerca de las páginas que inspiraron una o varias películas. Pero tampoco nos pongamos límites, hablemos de aquellos libros que merezcan ser nombrados. Compartamos esto. Creo que con este intercambio, nos transmitiremos mucho más de lo que a primera vista se pueda intuir; Adaptaciones desconocidas, libros que han inspirado la más inesperada película, grandes relatos, interesantes películas, cómo adaptarías un libro digno de verse en película... Y lo que se os ocurra.




Como siempre, hablad a través de freaksducinema@gmail.com

miércoles, 19 de mayo de 2010

Brainstorming


Siento la tardanza en comunicarme con vosotros. Realmente no se porque he dejado esto tan abandonado. Vamos a ver si organizo todo un poco y me pongo al día. Seguiréis leyéndome en los días siguientes. Más críticas, comentarios, vídeos y alguna que otra novedad. Y como siempre, publicaré cuantos artículos queráis enviarme a la dirección freaksducinema@gmail.com. Este es, y ha sido siempre un espacio para todos los bichos raros. Hablemos de todo lo que el cine nos de pie a hablar. Ocupemos esta dirección web para hacer una tormenta de ideas, y expresárnoslas los unos a los otros. Un brainstorming.

…Y hablando de Brainstorming, creo que nunca deberíais entrar a este enlace. Pero si lo haceis, dad vuestro mejor voto.

http://www.nikodemo.tv/concurso.php?pag=8&id=11894


De nuevo , mis disculpas. Espero que me sigáis leyendo.

martes, 6 de abril de 2010

What If…?

Hola de nuevo, aparezco esta vez con una nueva sección que he estado rondando últimamente, y que espero dé resultado. Sí, se llama “What If…?”, como anuncio en el título. Sencillo, me baso en aquella grandiosa colección Marvel que hizo allá por los años 70, hasta mediados de los 80. Uatu, uno de los Vigilantes (aquellos seres cósmicos que vigilan la realidad de distintos universos), era el narrador de distintas historias de la realidad de nuestros superhéroes, si en un punto determinado de su vida tal y como la conocemos… hubiesen tomado otro rumbo, y las consecuencias que les hubiese traido. Bien, ¿y si (What if…?) tomamos a nuestros superhéroes y los tornamos en "el cine" como tal? Nuestro gran héroe por otra parte, pues en numerosas ocasiones nos ha aislado de los problemas de la vida. Preguntémonos qué podríamos ver si la realidad hubiese sido de otra manera, verazmente o hiperbólicamente. Algo así pretendo con esto. Me gustaría mostraros, aquellas reseñas o noticias, de producciones abandonadas, y que comentemos en la medida de lo posible, cómo habría afectado esto al cine. A la realidad. No sólo eso, creo que curiosidades y pequeñas bromas y adaptaciones podrían amenizar de igual manera esta sección. Que os parece. ¿Y si o intentamos?

viernes, 26 de febrero de 2010

Un menú de fábula


Gordos
Daniel Sánchez Arévalo

Gordos, curiosa película, dudoso contenido. ¿Porqué sentenciar una crítica con una opinión única? No. Podemos calificar Gordos como una películamalacasibuena. Podemos decir de manera agradable e ingeniosa, lo que realmente opinamos. Nuestra sentencia. Darle al propio creador lo suyo, introducirle con vaselina (mucha vaselina) nuestra dura opinión. Como nos hace él. De igual manera nos habla directamente a la cara, en voz bien alta y proyectando salivazos. Nos trata. Nos aborda. Pero con buenas palabras, muy lubricadas, las mejores. Que considerado, oye.

El film mismo nos viene de la mente de Daniel Sánchez Arévalo. De sus propias manos. No hay duda de que el artesano es bueno, eso es (in)cuestionable. La película tanto en concepción como en ejecución, muestra todo un derroche de ingenio e inventiva. Un buen ejemplo de cómo se debe narrar (aunque sabemos que ejemplos hay muchos). Daniel nos ha mostrado que sabe tratar las imágenes. Que le sobran recursos (o al menos los escoge muy bien) para plantear diversas formas de desarrollar una secuencia; no sólo se sirve de un mismo espacio y tiempo, explora diversas alternativas. El montaje… sea cosa suya o no, es de elogiar. Aplica un ritmo al planteamiento visual que ya quisieran otras películas (españolas y no españolas… tampoco seamos). En la imagen incluyo a los actores, que parecen haberse puesto de acuerdo en actuar de manera espléndida, convencidos de olvidar sus errores del pasado (sólo algunos) en pos del resultado del film. Chapó. Todo ello está elaborado con una fotografía agradable, pero en conjunto, es más que suficiente.

La historia es otra cosa. Su contenido. El mensaje de la obra. Como toda fábula, tiene una enseñanza. Quizás sea una buena enseñanza transmitida con la mejor de las intenciones… pero enseñanza al fin y al cabo. Es fácil. Sencilla. Moral. “Progre”. Irritante. El guionista nos quiere ayudar, nos quiere aconsejar, y por ello… Nos habla. No muestra un sentimiento, no nos sugiere. Nos transmite una idea, una enseñanza. Directamente.
Con diversos personajes tenemos diversas historias. Aparentemente un contenido muy rico. Pero damos cuenta que es pobre, pues la idea a transmitir viene de cara, en voz alta, tras esto no hay nada. Lo malo es muy malo, y lo bueno… en fin. Lo malo siempre es castigado. Lo virtuoso, recompensado. Es eso, no hay más. Siempre, eso sí, habrá una oportunidad al final de la película. Lo malo, puede aparecer arrepentido y bondadoso por la mano de Dios, De un Dios Guionista, que fuerza el azar hasta límites obscenos (situaciones irrisorias, mutaciones súbitas en el carácter y naturaleza de personajes) para lograr que cuanto tenga que contarnos quede claro. ¿Claro?, no creo. Las historias deben contar una idea. Su idea. Eso es seguro. Obligatorio. Pero en el afán expresivo de cuanto quiere contar, podemos percibir, que no tiene claro a dónde quiere llegar (o cómo), y que cierra pues, de manera torpe, las historias iniciadas. Qué mejor que un epílogo bien clarito y directo en la que el director reorganice sus ideas y deje patente la enseñanza que debes obtener a grosso modo. Muy adecuado.

De nada sirve romper algunos estereotipos o afrontar diversos tabúes para parecer arriesgado. De nada sirve que trates de contar una fábula sin tratamiento de fábula. Podemos decepcionarnos si la concepción de la película queda lejos de encajar con la enseñanza facilona. Eso molesta. Disgusta. Disgusta sobretodo si caes en la cuenta de lo que realmente te esta contando la película, lo que te está diciendo… Porque, puede que sea muy fácil hablar ahora a posteriori, pero en principio, como dije, la película cautiva. Viene facilitada por una buena realización. Entra por los ojos. Por la boca. Fácil de tragar, pero difícil de saborear. Llena, sacia el hambre de un cinéfago. Pero no logra otra cosa que convertirse en presa de nuestra amnesia selectiva. Un menú de muy buen aspecto, pero insípido.