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martes, 30 de noviembre de 2010

Monsters

Sitges calling...



Si nos ceñimos al lenguaje cinematográfico, considero que deberíamos referirnos a Monsters como una película de serie b. Quizás lo sea. Por lo que dijo Gareth Edwards, su director, sobre el presupuesto y las influencias de los años cincuenta que le incitaron a realizar esta película, desde luego facilita muchísimo el colocarle ese género, estilo, modelo de producción o lo que queráis… Sin embargo, más allá de tratarse de ciencia ficción, y de ubicarse en el festival de Sitges en su primera proyección aquí en España, diría que se trata de una película social que retrata la relación de dos personajes en una situación extrema, y por extensión, su romance. ¿Un romance social? Bueno, quizás no sea exactamente esa su definición más correcta, pues los aliens, están ahí. Se presienten más de lo que se muestran, pero uno nota que acechan, que los protagonistas atraviesan una zona infectada, paradójica. Al igual que en Stalker de Tarkovsky, Gareth realiza un excelente ejercicio de sugerir lo irreal, lo ficticio (obviamente, con menos pretensiones). De esta manera aceptamos ciencia ficción como género fílmico para Monsters (es un coñazo esto de clasificar por géneros las cosas, lo sé), pero tan sólo quiero resaltar una faceta que en su promoción, quizás no se aprecie, y que merece tener en cuenta en pro de un acercamiento al cine de género más fresco e innovador que se ha visto este año en Sitges. Os animo a disfrutar de este film, totalmente redondo, y muy interesante.



PD. No os preocupéis, podréis disfrutar de criaturas con tentáculos, porque aparecer, sí aparecen… Pero pronto veréis que están en un segundo plano.

viernes, 23 de julio de 2010

Un Verano de Miedo

Nuestra literatura Pulp

Algo me ha hecho decidirme por escribir esto tras mi regreso de las vacaciones, algo misterioso, fantasmagórico, extravagante, y abracadabrante. Se trata de una serie de novelas, noveluchas mas bien. Escritas… bueno editadas sobre papel reciclado. Algo que devorábamos cuando éramos benjamines; mascando chicle, subidos a la rama de un árbol, en un columpio, o simplemente en el sofá de nuestra casa. No, no me refiero a los libritos pulp de historias extraordinarias, de detectives o de vaqueros. Me refiero a algo más contemporáneo, aunque igual en sus pretensiones. Algo cuya portada, saturada en colores nos mostraba una imagen, que por entonces nos transmitía bastante mal rollito. Algo que nos contaba una aventura terrorífica o fantástica, cuyo protagonista es un chavalín/na pubertoso/sa. Algo que brillaba en la oscuridad. Para aquellos “sin-infancia” que aún no sepan de lo que estoy hablando, me refiero a los libros de Pesadillas.



Bien, pues lo dicho, unas vacaciones de invitado en una casa. Una habitación en la que alojarme. Una estantería repleta de… Bueno, de lo que nos aborda el tema de hoy. “Que maravilla”, me digo a mi mismo. ¿Qué mejor oportunidad para revivir una adolescencia temprana, de manera rápida sencilla y amena? Pues tal y como os imagináis, muchas han sido las Pesadillas que han pasado por mis manos (¡Hay algo vivo!, Una aventura Espeluznante, La casa de la muerte, Sangre de Monstruo, Sangre de Monstruo II, La venganza de los Gnomos, La noche del Muñeco Viviente, Llamada a los bichos raros…). Puede sonar extraño que quiera interrumpir mis lecturas habituales y decida pasar las vacaciones leyendo literatura infantil de terror, si, tal vez si. No lo niego. Pero me pasó lo mismo que varios años atrás. Esas portadas, esos títulos, esas sinopsis que anunciaban una aventura divertida sin ninguna otra pretensión, me atrajeron, y me incitaron a zambullirme en las páginas con avidez. Recomiendo la experiencia a cualquiera que se atreva. Así, desde un punto de vista adulto, comprenderemos mejor a este escritor Neoyorkino, que pensó en hacerse de oro con una estructura muy simple y muy básica, hecha para pasar el rato así como las páginas.



Las historias toman como protagonista a un niño/a de doce años exactamente. Este suele tener una situación común u homogénea para un niño en EE.UU., con una pequeña variante o cambio; véase un camping, vacaciones en una casa ajena o una mudanza (este último es más que común). Su acompañante o sidekick será un hermano, amigo o mascota (estas no faltan casi nunca). Tras la historia fantástica, terrorífica o “ciencia-ficcionera”, narrada con un forzoso, y en ocasiones patético momento de suspense entre capítulo y capítulo, siempre hay un giro al final inspirado en series de formato televisivo como The Twilight Zone o Más allá del Límite, un cambio siniestro generalmente, que nos deja (ba) un regusto amargo, y de incredulidad.
Por lo tanto, ¿que hay tras esas portadas magistrales, maquetadas bajo un pringoso título fosforescente en el que se lee “Pesadillas”? Pues un bombazo, todo un negocio. Una estructura literaria similar al best-seller arquetípico, pero adaptada a niños de 10 a 14 años. Robert Lawrence Stine no escatimó en plasmar topicazos en sus páginas. Pero topicazos divertidos. Que en ocasiones enganchan (decídmelo a mí).


Todo ello no deja de ser, por otro lado novedad para unos (los más peques) y añoranza para otros (peques mayores, como yo), aderezado con una buena presencia, y extravagantes títulos. Nada más. “Mierda pulp” hablando en plata. Pero creedme, adoro esa mierda.

miércoles, 3 de marzo de 2010

¡Y bailaré sobre tu tumba!


El cementerio marchoso


¿Te gustaría ir a Sitges? ¿A la semana del cine fantástico de S. Sebastián? ¿Si? Eso es porque disfrutas con el cine de género. Como un servidor. Y si puede ser terror, mejor que mejor. Genial pues. Tengo entonces un pequeño consejo que darte. Un lugar donde puedes entrar, consultar cualquier película de cine bizarro, gore, ciencia ficción o terror a secas. Para escoger a la hora de componer tus sesiones dobles, para ver un domingo cualquiera, para visionar en cualquier momento a solas (o acompañado). Un lugar en el que un ilustrado maníaco nos muestra su prosa para hablarnos del cine de culto. Para exponernos sus críticas de las más variopintas películas de este tipo. Un lugar curioso en el mundo de los blogs. No amigos, no vamos a encontrar noticias recicladas de otras páginas como es lo habitual. Vamos a encontrar críticas, comentarios, opiniones… material para leer y opinar sobre el lado más oculto de la cinematografía. Un lado en el que muchos estamos, y a su vez disfrutamos. Un cementerio lleno de gente. Donde eres bienvenido, donde lo pasarás bien. Un cementerio muy marchoso.

Sencillamente merece la pena adentrarse en este blog, porque este señor, y su basto conocimiento respecto a esta cinematografía, nos pueden ser muy útiles a la hora de escoger una película. A la hora de leer una opinión medianamente depurada (aunque honesta y con sentido del humor) respecto a un film. Pues muchas son las horas de hemoglobina que han pasado por la retina del blogmaster. Ante nosotros pues, un recorrido que irá creciendo, sobre las películas más curiosas y reseñables de la cinematografía maldita. Podemos pasarlo muy bien. Vamos a disfrutar unos cuantos con esto. Echemos un baile sobre las tumbas de éste lugar.

http://elcementeriomarchoso.blogspot.com/